miércoles, 25 de abril de 2012

Tormento nocturno

Por las noches me pregunto si sobreviviré...
Luego muero o me suicido...
Y por las mañanas vuelvo a vivir.


De tarde comienza a atormentarme otra vez...
es la antesala a la muerte la que no soporto... 


hay que terminar pronto, morir rápido...


Sólo así se supera la tortura.




Matatías,2012

martes, 24 de abril de 2012

Lenguaje

Soltaste muchas palabras hermosas, pero nunca hablaste.


Otras, anteriores a ti, hablaron más que tú.
No dijeron nada bueno. Fueron puñaladas, caricias represivas y charchazos con sonrisas placenteras.


Tú vomitaste y con ello pintaste el hermoso paisaje. Pero nunca hablaste nada.


Ellas hablaron con palabras punzantes y con la cruda verdad. Hablaron al menos de forma sincera.


Pero tú... nunca dijiste algo. Le hablaste a este y ese, pero conmigo jamás lo hiciste.


Salud!, se agradece, a ellas.




Matatías,2012

miércoles, 18 de abril de 2012

Casi amanece

Botellas vacías…
La cama está desordenada (otra vez)
Hace un instante eran las 5:30 AM. El sol avisaba que venía en camino enviando sus corresponsales que se dejaban entrever en medio de nubes grises.
Silencio puso denso el aire en la habitación, había llegado poco antes de despertar.
Tenía una resaca del demonio y había olor a cigarro en el ambiente. Entre las sábanas y en la almohada había aroma de mujer.
Estaba desnudo. Entonces corrí las cortinas para divisar el sol. Era de noche.
<<MIERDA>> -dije- corrí al escritorio a encender la lámpara. La luz reveló la cama vacía. <<MIERDA, PUTA MIERDA>> exclamé apretando mis dientes y masticando la rabia.

De madrugada me encontré con una mujer en el pasillo y la invité a entrar a mi habitación. Estuvimos bebiendo, fumando y charlando hasta que no me di cuenta que estaba encima de mí moviéndose. Me apretaba con furia, como si quisiera hacerme parte de ella. Luego de eso, fumamos más y estando desnudos en la cama me abrazó y se cobijó en mi pecho. Yo acariciaba su cabello, conté cada uno de ellos hasta que perdí la cuenta y caí en el sueño.
<<LA PUTA MIERDA>> Volví a exclamar mientras me tomaba la cabeza sentado desnudo en la cama.
Encendí un cigarro y me di cuenta que los ceniceros estaban vacíos. Entré al baño y eché una meada tan larga que me dio tiempo para pensar “¿Qué son las musas? Las musas son escusas de sus escribas para hablar de amor, nadie se enamora y le escribe a una musa, pues deja de ser musa y los poemas se vuelven confidenciales y no escritos. Abundan, están ahí, pero luego se van. Son sólo musas y no tienen nada más que cumplir su función. Eso tienen en común casi todos los poetas, siempre añoran mujeres que no están y se van. En el fondo están todos malditos”. <<Bien>>-dije para mí- me mojaba la cara cuando miré el espejo y allí había escrito con labial “Te quiero. Fran”. Entonces supe su nombre y me decidí a escribir.
Me senté en el escritorio y en la maquina ya había una hoja lista que tan sólo tenía un título: Fran. Capítulo 1 y final. 

jueves, 12 de abril de 2012

Tierra y sangre

-Ok... Vamos- Dijo Hans.
Cristian lanzó un derechazo justo en su mejilla izquierda que casi lo tumba, pero se puso de frente otra vez. Lo miraba atónito mientras él se quitaba el pelo de la cara y disimulaba su reacción como si nunca hubiera recibido aquel puñetazo. Escupió y le dijo -¿Eso es todo? Pegas como maricón, con razón...- No alcanzó a terminar la frase cuando Cristian volvía con otro derechazo, pero esta vez justo en la boca de su estómago. De un momento a otro, Cristian sintió como si el aire cayera sobre todo su alrededor y sobre él mismo de un solo golpe, un golpe tan fuerte como el que había dado. Hans cayó de rodillas afirmándose el estómago. 
Maldita sea, hijo de puta!- Gritaba Cristian -¡Vas a morder la tierra y la mierda bajo mis zapatillas!-. Hans seguía abrazado a sí mismo


Era ese preciso momento en que el sol comienza a esconderse y todo se ve anaranjado en la cancha de tierra del barrio. Los dos jóvenes estaban solos en medio del campo de fútbol. Cristian puso un rodillazo en la cara de Hans que hizo que cayera de espalda, trató de acomodarse, y como si el suelo fuera su propia cama se puso en posición fetal. Recibía puntapié tras puntapié, como si se tratara de cualquier cosa menos de una ser humano. Aguantaba hasta que Cristian pareció cansarse, entonces trató de ponerse de pie nuevamente, pero él lo tomó y arrojó a un rincón de la cancha donde habían cachureos y escombros. Se azotó contra una lavadora vieja y cayó tendido en el suelo una vez más.
Cristian recogía sus fuerzas para darle otra patada cuando Hans gritó -¡Basta! ya, está bien... ahí, no más-. Tenía la cara sucia con barro formado del polvo que se levantaba y la sangre que bajaba de su nariz y salía de su boca. 
Escupió a medias una mezcla de sangre, tierra y saliva; miró a la cara de Cristian y recuperando el aire entre palabras soltó -Ok... primo... está... anocheciendo. La próxima... vez... me toca... a mí-.


Cristian lo ayudó a levantarse. Se sacudió la ropa y sonriendo con un diente menos le dijo -Vamos a casa...
Él lo cargaba y casi desesperado buscaba agua para limpiar el barro de la cara de Hans.