Oh, Cariño... ¿Por qué lloras?
No quiero sonar frívolo, pero ya no hay por qué llorar.
Ya está todo hecho.
¿Quieres un último cigarro?
Al menos... al menos así sabré cuando sea que te fuiste.
¿Por qué no destapamos la última botella?
La guardaba para un momento especial, no creí que fuera así, pero debe ser este.
¿Oh, Cariño, qué mierda hice?
Te vas, y no hay nada que pueda hacer para impedirlo.
Hace un tiempo perdí de vista tu sonrisa.
No te vayas, no me dejes.
¿Qué mierda hice?
Estoy tan ciego, pero el humo del tabaco me deja ver esta escena tan claramente que podría describir cada detalle de tu despedida.
Mierda
¿Cariño, qué he hecho?
Empuñé mi palabra y golpeé todo a mi paso... incluida tú.
No... por favor, no. No me quites los ojos de encima. No podré encarar al mundo si no me miras.
¿Pero qué mierda he hecho, Cariño?
Te lo ruego, no sueltes mi mano...
Dios, no dejes que se vaya. Me voy yo si es preciso, pero ella no... por favor.
No... por favor... no.
Mierda ¿Qué he hecho, Cariño? Está todo tan oscuro este día. Todo... todo es tan silencioso en medio de este infierno urbano.
La ciudad se ha callado.
Pero... no llores... tú... yo... no lo sé.
No puedo saber si soy yo.
Mi reflejo... no soy yo, lo juro.
Fuiste tú... tú me obligaste.
Yo... yo tan sólo... tan sólo quería que todo volviera a ser lo de antes.
Es el maldito alcohol o el humo... yo... no, no pude. Mierda, qué hice, Cariño.
Amor ¡¿Qué mierda he hecho?!
Tu felicidad me era ajena... abría mis venas, y tu luz me quemaba.
Es tu culpa, no pudiste, fallaste... me dejaste.
Todos mis días serán eternos... tu sonrisa será una cicatriz en mi conciencia.
El del reflejo... no soy yo, yo no tomé este cuchillo. Cariño, anda, di algo...
¡Oh, mierda, Cariño ¿Qué he hecho?!