lunes, 12 de diciembre de 2011

Entrevistas

CON EL POETA
- Dime, ¿Cómo se llega a la poesía?
- A la poesía se llega abriendo los sentidos. Mirando con los ojos de un niño que no tiene tapujos en decir lo que ve, oye, siente, escucha o saborea. Sin temor a percibir lo que otros no percibe. No le tengas miedo a las palabras que califican a lo que reciben tus sentidos. Vuélvete un elemento, mira con sus ojos. Las musas están ahí, ellas también son elementos pero nunca veas a través de sus ojos. Ellas nunca van a ser poetas porque sólo son musas.
Cuando desnudes tu percepción, cuando no sientas vergüenza de mirar con otros ojos ni disparar la palabra prohibida, podrás saber que estás haciendo poesía. No sólo se aplica al texto. Se habla a través de la pintura, la música, hechos, etc.
La poesía busca en el fondo de las cosas, husmea en ellas, llega a lo más profundo y las saca a la luz.
Así se llega a ser un poeta. Se llega a la poesía. La poesía está en todos lados, pero no todos las ven ni pueden hallarla.
CON EL ESCRITOR MALDITO
- ¿Cómo nace una escritor maldito?
Los escritores malditos se nace o se hacen. Mira ahí afuera y dime lo que ves.
- Autos, micros, gente.
- No, no, no. Mira con ojos de escritor. Hay una historia en ese auto, en aquel bus, en la gente que camina con la espalda encorvada hacia sus trabajos. La gente tiene problemas, vive dramas que se niegan a contar. Son parte de lo cotidiano pero ponen una venda ante sus ojos. Ese hombre que va ahí puede ser un vicioso, puede que no sepa mantener la nariz limpia, pero nadie lo nota.
Mira las cosas cotidianas que se niegan a ver todos. En las calles hay putas, las putas tienen historias. Los hombres que las pagan también tienen historias. Hay vidas grises, desérticas detrás de las caretas que lleva puesta la gente. Mira, tengo un ojo en tinta, todo preguntan qué pasó, pero nadie pregunta cómo fue lo qué pasó para que pasara.
Los escritores malditos nacen… nacen con el instinto dentro de ellos. A otros se les crea, pero nadie lo forja. Todos quieren ser poetas felices, conquistando musas. Pero la mayoría somos entes que van por ahí por inercia. Un escritor maldito es domado por su instinto. Sus textos son sucios porque el mundo es sucio. Hay sangre entre ellos porque hay sangre en las esquinas antes que la policía barra con ella.
Los escritores malditos siempre lo son. Pero el instinto que los doma, que los lleva a convertirse en realmente en un escritor maldito, es superior a ellos.
Todos, casi todos, la gran mayoría están malditos. Casi todos escriben, pero no todos son escritores. La escritura llama, el mundo seco llama. Y Cuando lo lees, lo notas. Los escritores malditos dan rienda suelta a su instinto sucio, lascivo, marginal, asesino. El instinto doma y escribe. Tú eres sólo un instrumento, un medio, la lógica!. Eso es un escritor maldito.

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